SER O NO SER......UN INGENIERO

Siento decepcionar a aquellos que esperaban un artículo relativo al mercado de Seguridad, pero hoy quiero hablar del eterno dilema que muchos creen se aplica solo a los artistas, “un artista NACE O SE HACE”. Bueno, pues aplicado a la ingeniería también surge la pregunta, UN INGENIERO NACE O SE HACE? Pues yo realmente creo, que así como para cualquier otra posición, uno viene predispuesto Genética o Energéticamente (Para aquellos que creemos en la posibilidad de elegir lo que quieres aprender en cierta vida), o como diríamos los de tecnología, con un Chip interno programado para que nos sintamos más a gusto haciendo una cosa que otra. La pregunta es, será que todos los Ingenieros que estudian, han nacido para ello?, la respuesta es sencilla: NO, realmente muchos de ellos les sucede lo que a mucha gente, se van desviando por las adversidades que encuentran o por lo que muchos facilistas llaman “Destino”, el dejarse llevar y “No coger lucha” (Dicho costeño para referirse a tomarse las cosas con calma). Cada quien tiene que hablar desde su experiencia, y la idea del artículo, señores Ingenieros, es que se pregunten si realmente son de los Ingenieros nacidos o de los hechos. Pero, como se diferencian unos de otros, realmente es más fácil de lo que parece, y en este momento paso a referirme al caso de los Ingenieros de Tecnología (Electrónicos, Electricistas, de Sistemas, etc.), en mi caso personal como titulado de Ingeniería Eléctrica, pero sintiéndome más Ingeniero Electrónico que muchos, les puedo decir que disfruto al máximo mi trabajo, me divierte moverme en los diferentes tópicos que se puede tratar en esta profesión, Técnica, Comercial, Gerencial, de Proyectos, en fin….puedo disfrutar casi que lo mismo reparando un equipo electrónico o todo un sistema de Seguridad que realizando un presupuesto o elaborando un proyecto, y esa es la gran diferencia, señores Ingenieros, saber que un Ingeniero es el que utiliza su Ingenio y su mente para encontrar soluciones, echando mano de todo aquello que lo rodea, siendo excesivamente recursivos, viendo más allá de lo que otros pueden ver, pero sobre todo disfrutándolo de una manera natural, casi que realizando este tipo de actividades sin mucho esfuerzo, sintiendo cada situación por resolver como una meta que quieres alcanzar.

De otra mano está la otra cara de la moneda, aquellos ingenieros que estudian para tener un cartón que mostrar, obtener un trabajo y ganar el dinero suficiente para llevar la vida y obtener metas económicas….esos ingenieros son los que vemos renegando de su trabajo, de sus jefes, de cómo serían ellos mucho mejores si estuvieran en esa posición, los que hacen solo lo mínimo para cumplir y no quieren ni les gusta dar un poco más de sí para hacer las cosas mejores.

Un verdadero Profesional, Ingeniero en este caso, es el que no se ha dejado llevar por la moda social o económica al momento de escoger su profesión, ha logrado seguir su instinto, independientemente de la orientación escolar o parental que haya recibido, o será que si educamos un león como un gato, un día ese instinto que lleva por dentro no lo hará reaccionar como lo que realmente es….UN LEON.

2 comentarios:

Lekos dijo...

La experiencia me ha mostrado que si bien hay quienes "nacen" con cierta predisposición para ejercer ciertas profesiones, también los hay quienes tienen predisposición para aprenderlas. Pero sin importar el cómo se llega, un factor importante es la actitud. Muchos ingenieros (y aspirantes a ingenieros) son buenos o aceptablemente buenos, pero su actitud (no aptitud, esa es otra historia) los hace ver menos de lo que son, mientras que otros que apenas si saben diferenciar un bit de un byte, tienen actitud de sobra para resaltar. Así que aunque el conocimiento sea importante, no es lo único para un buen ingeniero (o cualquier otra profesión).

Alex E. García M. dijo...

Creo que no me hice entender lo suficiente. Nada tiene que ver el conocimiento o la capacidad que tenemos todos de aprender cualquier cosa que queramos, se trata es del disfrute de hacer lo que nos gusta, y hacerlo de una manera profesional. Si tu disfrutas haciendo algo, tienes la aptitud y actitud positiva para realizarlo sin mayor esfuerzo (en términos generales, ya que no siempre estamos con la misma energía). La conclusión es, si tu disfrutas lo que haces, y además te pagan por ello, vas por el camino que te levará a obtener la satisfacción laboral.

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